Los suplementos deportivos constituyen un elemento más de la alimentación que debe llevar una persona que realiza ejercicio. Supone una gran ayuda para complementar la dieta, equilibrarla y evitar posibles carencias nutricionales que pueden surgir por el desgaste físico realizado durante el entrenamiento físico. Básicamente, los suplementos deportivos son alimentos concentrados que tras la manipulación de su estado original mantienen sus propiedades nutritivas importantes, a menudo aumentándolas a la vez que se eliminan las menos deseables como la grasa o azúcares.

Los suplementos deportivos son totalmente naturales y aunque a veces pasan por un proceso de manipulación que afecta a sus concentraciones e incluso a sus presentaciones, no dejan de tener un origen natural.

Existen varios motivos y circunstancias que aconsejan el empleo de suplementos deportivos:

  • Enriquecer o complementar la dieta.
  • En caso de embarazo, satisfacer las mayores necesidades de algunas vitaminas como ácido fólico, vitamina D o minerales como el hierro, zinc o calcio.
  • Para asegurar el suministro de elementos esenciales en la dieta. Para restituir nutrientes que eliminan ciertos hábitos perjudiciales, como el uso del alcohol, tabaco, drogas, etc.
  • Para  mejorar la falta de apetito y capacidad digestiva de las personas mayores. Para prevenir o retardar los efectos del paso del tiempo así como los derivados de la oxidación celular, especialmente a través de suplementos antioxidantes.
  • Para cubrir las mayores necesidades nutricionales que se dan en el mundo del deporte como consecuencia del mayor desgaste físico y favorecer con ello un mejor rendimiento.